DC. José Octavio Rodiles López
DCE. Rafael Zamora Vega
DC. Héctor Eduardo Martínez Flores
QFB. UMSNH. Michoacán, México
Las berries son frutos sin hueso pero que pueden contener semillas con sabores dulces o agrios y con colores vivos, incluyendo principalmente fresas, arándanos, frambuesa y zarzamoras. Botánicamente se definen como frutos generados a partir de un ovario de una sola flor donde la capa externa del ovario se convierte en una porción carnosa comestible.
En México también las llamamos frutillas o bayas y han ido ganando terreno, tanto en hectáreas cultivadas como en producción. En 2019 se reportaron 33.6 mil hectáreas con una producción de 352 mil toneladas y para 2025 se habla de 1,018 mil ton, es decir, un incremento de 3 veces en 6 años, generando 320,000 empleos directos y una superficie de cosecha de 63 mil hectáreas, el doble de 2019. Los principales productores de berries fueron Michoacán (59.1%), Jalisco (17.2%) y Baja California (12.7%), seguidos de Guanajuato (9.7%) y Sinaloa (1.3%), y con un volumen de exportación del 65% del total producido y Michoacán aportando el 50% de este volumen. Sin embargo, hablando del rendimiento por hectárea es lidereado por Baja California, seguido de Aguascalientes y Guanajuato. Esta exportación se da principalmente porque el clima en México permite su cultivo en invierno con suelos fértiles, climas templados y disponibilidad de agua, condiciones óptimas para su cultivo intensivo, además de los cambios a regímenes de agricultura protegida y mejoramiento genético.
El mercado comercial de berries se podría decir que es corto, unos 50 años, pero ha crecido de forma sostenida y abarca Norteamérica, Europa y algunas partes de Asia. En 2019 la producción de arándano en México fue de 34,600 ton, ocupando el tercer lugar a nivel mundial (Jalisco, Michoacán y Sinaloa). En frambuesa se produjeron 60,000 ton siendo el cuarto productor mundial (Jalisco, Michoacán y Baja California). Por otro lado, la fresa tuvo un volumen de 178,000 ton con el tercer lugar mundial (Michoacán, Baja California y Guanajuato), y en zarzamora se produjeron 80,000 ton ocupando el primer lugar mundial (Michoacán, Jalisco y Colima). Las berries ocupan el tercer lugar de derrama económica por exportación, solo detrás del aguacate y la cerveza. Los principales exportadores en 2024 de berries fueron en orden Perú, España, Países Bajos, Chile y México, y los mayores importadores Estados Unidos, Países Bajos, Alemania, Reino Unido, Canadá y China.
Existen variedades puras y variedades híbridas, y se ha observado que un punto crítico en su propagación es la calidad de las plantas para establecer las plantaciones, que pueden venir de cañas de segundo año o brotes de primer año, y siendo susceptibles a daños por microorganismos, -hongos, virus y bacterias. El cultivo en vivero sugiere distancias de 1.2 a 1.2 m por hileras y deben ser podadas las cañas para eliminar los laterales florales para promover los hijuelos. Se usan plantas madre provenientes de cultivos in vitro para evitar problemas microbianos y de donde se obtendrán las raíces para iniciar la propagación. Las raíces deben ser cosechas a principios de invierno y no tener más de 3 mm de diámetro y ser trozadas a 10 cm de largo con desinfección usando hipoclorito de sodio al 5% y cubiertas con 5 cm de suelo. Los brotes surgen de 15-20 días y se cosechan cuando haya de 3-4 hojas haciendo el corte para la inserción de la raíz original con un espacio etiolado de 3 cm. Los brotes se llevan al invernadero en bolsas o bandejas con la misma tierra y deben regarse frecuentemente pero sin exceso de agua. Las raíces presentan el óptimo desarrollo a los 45 días. Las plantas pueden llevarse al huerto cuando estas tengan de 10-15 cm de altura y el proceso completo de maduración será de unos 3 meses. Se les llama remontantes cuando existen dos floraciones en una misma temporada, primocanes cuando el crecimiento es del primer año, también llamados hijuelos o retoños, y floricantes cuando corresponden al segundo año con una estructura lignificada y llamadas cañas, siendo plantas bienales. Se recomienda no sacar hijuelos o raíces de plantaciones comerciales, ya que favorece el daño microbiano en los mismos, además de que la vida del huerto disminuirá.
El daño de los cultivos por microorganismos incluye virus, viroides, bacterias y hongos; hablemos de cada uno de ellos. Se les llama microorganismo a aquellos seres vivos autónomos, es decir, no necesitan formar organismos complejos para vivir, y que pueden existir como una sola célula, unicelulares, o forman agrupación pero sin diferenciación celular. Se incluyen virus, bacterias, arqueas, protozoarios, algas, y ciertos hongos. Por ejemplo, el ser humano funciona como una agrupación de células, mientras que una bacteria puede existir como organismo independiente, aunque claro que interacciona con otros seres vivos.
En biología celular se habla del llamado Dogma Central de la Biología Molecular, que se compone de tres etapas: replicación, transcripción y traducción. El DNA es la molécula que guarda la información genética de los seres vivos. En la replicación, un DNA genera dos copias exactas de DNA, una para cada una de las células hijas. En la transcripción, un pedazo de DNA es copiado por una molécula tipo RNA, este segmento de DNA se le llama gen. Este RNA se dirige hacia un elemento celular llamado ribosoma y ahí sucede la traducción. La información genética del RNA se convierte en una proteína. Entonces se dice que un gen igual a una proteína. Cada ser vivo posee sus propias proteínas y éstas están codificadas por su DNA, existen similitudes, pero es único para cada ser vivo; cada ser humano posee similitudes de DNA, pero también hay diferencias y esto nos hace ser seres únicos.
Taxonómicamente se habla de seres celulares y acelulares. Los celulares poseen una membrana celular hecha de lípidos y conteniendo una matriz acuosa, agua, llamada citoplasma. Los acelulares no poseen membrana celular y solo se incluye a los virus.
Un virus para poderse multiplicar debe alcanzar forzosamente una célula huésped, ya que por sí solos no tiene la capacidad de reproducción. Estos se debe a que los virus carecen de ribosomas. ¡Todos los virus son patógenos, pero no todas las bacterias son patógenas! Los virus son mucho más pequeños que las bacterias y pueden atacar cualquier tipo de organismo celular, incluyendo bacterias. Un virus está formado por material nucleico, ya sea DNA o RNA, y cubierto por una capa protectora de naturaleza proteica, llamada cápside. Los viroides se componen de una molécula de RNA, pero sin cápside propia de los virus. Estos no realizan el Dogma Central de la Biología Molecular, y su proceso infeccioso se realiza por auto catálisis de su RNA. Los viroides funcionan como los virus desde el punto de vista infeccioso; fuera del huésped no tienen ninguna actividad, pero dentro del mismo ocasionan la infección.
Los seres celulares pueden ser procariontes o eucariontes. Los primeros no contiene un núcleo celular y se incluye bacterias y arqueas, mientras que los eucariontes poseen un núcleo celular dentro de su citoplasma y abarcan algas, protozoarios, hongos, plantas y animales. Los protozoarios son organismos exclusivamente unicelulares; la palabra viene de proto, primero, y zoo, animal. Se dice que las plantas provienen de las algas y los animales y hongos de los protozoarios, y estos pueden ser parásitos de humanos, ejemplo la malaria o paludismos, que se genera por un protozoario que vive dentro de un mosco, cuando el mosco te pica, te introduce al protozoario. Las algas pueden ser unicelulares o pluricelulares y realizan fotosíntesis. Por otro lado, los hongos pertenecen al llamado Reino Fungí y son organismos que pueden ser unicelulares o pluricelulares, e incluyen setas, mohos, y levaduras. Estos no realizan fotosíntesis y se alimentan de compuestos orgánicos por ósmosis, osmótrofos. Las plantas son pluricelulares, realizan fotosíntesis y se alimentan por osmosis de compuestos inorgánicos. Y finalmente los animales son pluricelulares, no realizan fotosíntesis y se alimentan por digestión.
En agricultura protegida, el primer paso es saber si el daño en la planta es por virus, bacteria u hongo, ya que cada uno posee sus características infecciosas y se erradican de manera diferente. El ataque por virus es más agresivo que el bacteriano o fúngico. Los famosos antibióticos solo funcionan contra bacterias y no tiene efecto sobre virus y hongos; se aplican fungicidas o antimicóticos cuando se habla de hongos. El control debe ser preventivo, es decir, evitar que el patógeno llegue a la planta, ya que el correctivo es poco funcional y puede expandirse por todo el cultivo. Los viveros ocupan lugar primordial en este tipo de control, un vivero contaminado hará estragos en el huerto. Se deberán hacer estudios microbiológicos para garantizar que las plantas en el vivero estén libres de microorganismos patógenos. El control en huerta se hacer eliminando las plantas contaminadas. Cabe mencionar que los microbios patógenos también se pueden distribuir por insectos, tales como pulgones por aire o nemátodos por suelo.
Otro gran avance en agricultura protegida es el mejoramiento genético. Este se puede dar porque hoy se sabe que todos los seres vivos, desde una bacteria hasta una ballena, realizan el Dogma Central de la Biología Molecular, que ya platicamos sobre el mismo. El concepto base es que se puede extraer el gen de un ser vivo e integrarlo al genoma de otro ser vivo. Se le llama genoma al DNA completo de un ser vivo. Esto es como cortar y pegar. Se puede seleccionar el gen de un organismo que hacer determinada cosa y después insertarlo en el genoma de otro ser. Por ejemplo, puedes seleccionar el gen de una planta silvestre que evita que cierto insecto se la coman, y entonces puedes insertar este gen en una planta de cultivo comercial, y ahora esta planta comercial tampoco será atacada por el insecto que deseas evitar. Este proceso es llamado ingeniería genética y genera los llamados organismos transgénicos. De hecho, la técnica de hibridación en agricultura que se ha usado desde todos los tiempos se basa en este mismo principio. La gran ventaja es que este nuevo ser vivo, transgénico, puede formar descendencia y heredar el nuevo genoma, todas las plantas nuevas serán resistentes a dicho insecto.
La agricultura protegida de berries también incluye el uso de sistemas de riego de precisión que optimizan el uso del agua y el uso de invernaderos que controlan las condiciones ambientales generando una mayor producción por hectárea cultivada. También se incluye el uso de fertilizantes orgánicos, evitando con ello problemas de contaminación de suelos y aguas, control biológico de plagas, y rotación de cultivos para prevenir el agotamiento de suelos. Además, el uso de túneles y mallas de sombra ha permitido extender la temporada de cultivo y protegerlos de condiciones climáticas adversas, así como el uso de sensores de suelo y drones. Habrá que hacer notar que hoy en día existen certificaciones a nivel mundial que avalan el uso de buenas técnicas de producción que abren las puertas al comercio internacional. El aumento en el consumo mundial de berries se da por su alto valor nutritivo, principalmente por su alta presencia de antioxidantes. Por otro lado, las exportaciones ha aumentado para satisfacer las demandas locales que son susceptibles en los meses de marzo y abril por cuestiones climáticas, abordando el comercio en fresco y congelado, además se está abriendo el mercado de cultivos orgánicos.
Actualmente, el cultivo de berries es uno de los mercados económicos más fuertes en México, debido principalmente a su desarrollo como agricultura protegida, incluyendo invernaderos y uso eficiente del agua. Además, el mejoramiento genético ha permitido mejores rendimientos y mayor resistencia a plagas y microorganismos patógenos. De 2019 a 2025 la producción se ha triplicado y el área de cosecha se duplico, hablando con ello de un mercado en total expansión y puertas abiertas a Europa y Asia.

























