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QFB. Astrid Verduzco Carrillo
DC. José Octavio Rodiles López
DCE. Rafael Zamora Vega
DC. Héctor Eduardo Martínez Flores
QFB. UMSNH. Michoacán, México
Los árboles frutales son aquellos que por definición producen un fruto, y éste botánicamente es un órgano procedente de una flor que contiene semillas que posteriormente generarán un árbol, es decir, el fruto protege a las semillas.
En general un fruto se divide en 3 partes, siendo de afuera hacia adentro, epicarpio, mesocarpio, y endocarpio, y dentro del endocarpio se encuentran las semillas. En el caso de los cítricos, el exocarpio o flavedo tiene una coloración variable, que puede ser verde, amarillo o anaranjado y con glándulas oleosas; el mesocarpio o albedo tiene una coloración blanca con textura esponjosa; y el endocarpio conforma los gajos que contienen las vesículas de zumo y las semillas ubicadas radialmente alrededor del eje central.
cítricos
Los frutales llamados cítricos pertenecen al género Citrus de la familia Rutacea. Estos se caracterizan por sus altos contenidos de vitamina C y ácido cítrico. Este último tiene un ligero sabor ácido, que en conjunto con los azúcares libres, generan el característico sabor agridulce de estos frutales. Estos se pueden presentar como árboles o arbustos. La parte aérea de los árboles está formada por el tronco y ramas principales con diversas ramificaciones. En el tallo se localizan hojas, yemas -tanto axilares como apicales, espinas, flores y frutos, aunque hay árboles cítricos sin espinas. La raíz es la parte subterránea de la planta y tiene una gran distribución tanto vertical como horizontal, y encargada de la absorción de agua y nutrientes. Los árboles son de hojas perennes que se van renovando a lo largo del tiempo y que depende del tipo de cítrico, siendo las hojas jóvenes de un verde más claro que las adultas, a excepción de los limones y cidros, que son violáceas. Las flores se conocen como azahares que desprenden una agradable fragancia debido a que sus sépalos y pétalos presentan glándulas de aceite por debajo de la epidermis. Estas son de un color blanco en la mayoría de los casos, pero también pueden ser violáceas, como en el caso del limonero y del cidro, generalmente hermafroditas y cuyo tamaño es variable. Por último, las semillas derivan de los óvulos a través de los diversos procesos de desarrollo que varían de tamaño, peso, forma, color y homogeneidad, según la especie.
Un punto a favor de los cítricos es que después de su cosecha no aumenta su producción de etileno ni experimentan un pico de respiración, siendo frutas no climatéricas. Los cítricos tienen un origen hibrido, y hoy en día, la amplia variedad de cítricos que se cultivan no surgieron de una evolución individual, sino de un proceso continuo y prolongado de hibridación.
Este género tiene sus orígenes en el sudeste Asiático, Asia Oriental, Melanesia y Australia. El cidro fue el primer cítrico conocido en Europa, alrededor del 300 a.C., aunque en la actualidad ya no tiene importancia comercial, este fue de gran utilidad para injertar las distintas variedades actuales. El cultivo de estos frutales se extiende por la mayoría de las regiones tropicales, subtropicales y templadas, desarrollándose en suelos profundos y bien drenados para eliminar el exceso de agua de riego con temperaturas óptimas entre 25 y 30°C y abundante sol, al menos 6 horas por día. Actualmente, mediante análisis genéticos, se cree que el origen genealógico de la mayoría de especies del género Citrus son híbridos de cuatro especies ancestrales: Citrus medica (cidro), Citrus reticulata (mandarina), Citrus maxima (zamboa o pomelo chino) y Citrus micrantha (papeda). El naranjo amargo y dulce son hibridaciones entre zamboa y mandarina, la toronja procede de zamboa y naranjo dulce, mientras que las clementinas son cruces entre mandarinas y naranjos dulces, los limones son híbridos de naranjo amargo y cidro, y las limas proceden del cidro y C. micrantha.
Desde el punto de vista económico, los cítricos más importantes son la naranja, la mandarina, la toronja o pomelo, la lima, y el limón. En 2023, se reportó una producción mundial de 169 millones de toneladas y con incrementos sostenidos desde 1961 con 25 millones de toneladas. El mayor productor mundial es China, seguido de Brasil, India, México y Turquía. México reportó una producción de 9.5 millones de toneladas en 2023. Por otro lado, el mayor rendimiento por hectárea cultivada lo presentó Turquía con 43.6 kg/ha, seguido de Indonesia con 38.2, y Sudáfrica con 32.3, mientras que México tuvo 14.0 kg/ha. Así mismo, la producción de cada tipo de cítricos cambia de país a país. Los principales productores de naranja son USA, México, Brasil, España-Italia, Sudáfrica, y China; en Mandarina tenemos a USA, Argentina, Marruecos, España-Italia, China y Japón; en Toronja a USA, México, China, Sudáfrica, Israel y Turquía; en lima a México y Brasil; y en limón a México, Brasil y Perú.
La citricultura en México es de importancia primordial para la cadena agroalimentaria con 639,872 hectáreas, distribuidas en 28 estados para 2023 con un valor superior a los 55,523 millones de pesos; 55% corresponde a naranja, 35% a limones, 4% para mandarinas, 3% de toronja y 3% para otros cítricos.
Valor Nutritivo
Desde un punto de vista nutritivo presentan todos los macronutrientes, aunque siendo muy bajos en lípidos, y con una alta humedad, además de vitaminas, minerales y bioactivos. La composición fitoquímica no es homogénea y puede variar dependiendo del tipo de cítrico y temporada de cosecha. Los flavonoides y fenoles son abundantes en la cáscara y pulpa, dándoles propiedades antioxidantes, antimicrobianas, antiinflamatorias, antialérgicos, cardioprotectores y anticancerígenas. Por otro lado, el color de la pulpa y piel proviene de los carotenoides, que generan los colores amarillos y naranjas. El color verde de los frutos es originado por la clorofila de los mismos, y cuando ésta deja de producirse se expresan los carotenoides.
Un compuesto aromático recientemente encontrado en cítricos es el 3-metil-3-sulfanilbitil acetato, que se había detectado en el café tostado y la maracuyá, que genera olores ligeramente azufrados frutales y con expectativas de usarse en cosméticos y fragancias.
Yuzu
Este es un tipo de cítrico no conocido en México, pero que está ganando terreno a nivel mundial, y que podría ser una opción en los mercados nacionales a futuro. Este es originario de Asia oriental, China, y que resulta de la cruza de Citrus ichangensis, llamada papeda de Ichang, y una variedad de mandarina (Citrus reticulata).
El cítrico papeda Ichang es un tipo de cítrico silvestre oriundo de las montañas chinas que actualmente se considera como fruto esencial para el desarrollo de los nuevos cítricos. Este se caracteriza por su alta resistencia a climas fríos propios de las montañas. Lo relevante es que esta resistencia a climas fríos podría usarse para generar nuevos híbridos a partir de los cítricos actuales.
Otra gran relevancia Citrus ichangensis es su alta resistencia a la bacteria Candidatus liberibacter, que genera la llamada enfermedad de los brotes amarillos o dragón amarillo, plaga mundial de los cítricos, que incluye a México, y conocida mundialmente como plaga HLB, huanglongbing, habiendo variedades asiáticas, africanas y americanas. La bacteria se distribuye por insectos, que sirven como vectores de transmisión, siendo Diaphorina citri para las variedades asiáticas y americanas, y Trioza erytreae para la variedad africana. Los insectos adultos pueden saltar y realizar vuelos de tres a cinco metros cuando las hojas son movidas o sobrepobladas y de esta forma se diseminan dentro de la plantación, o bien, los insectos son arrastrados por las corrientes del aire y trasladados a distancias aún mayores, 4 km.
El HLB es considerado como la enfermedad más destructiva para los cítricos en el mundo, debido a la severidad de los efectos sobre la productividad, rapidez con la que se dispersa y porque afecta a todas las especies de cítricos, y en México se le considera ya una epidemia. Esta afecta severamente a la naranja (Citrus sinensis), mandarina (Citrus reticulata) y tangerinas (Citrus deliciosa), pero también a otras muchas especies de cítricos, y con afectaciones menores o inexistentes en naranja trifoliada, lima mexicana (Citrus aurantifolia) y pomelo (Citrus paradisi). La enfermedad se reportó por primera vez en China a finales del siglo XIX y posteriormente se reportó en 1920 en Taiwan y las islas Filipinas, mientras que en 2004 en el continente americano, Brasil, y en 2009 en México en los estados de Yucatán, Jalisco y Nayarit, pero actualmente ataca a todos los estados de la república. Los síntomas de la enfermedad son varios: hojas de color moteado con zonas amarillas rodeadas de verde normal donde se reduce su tamaño y con forma irregular; brotes de color amarillo; frutos con maduración irregular y tornándose amarillos; semillas de color café oscuro; y árboles amarillos cuando la enfermedad esta muy avanzada. La tasa de muerte del árbol infectado es de 2 años y las estimaciones de pérdida potencial a causa del HLB rondan el 41.1%. A nivel mundial, la estrategia contra esta enfermedad y su vector contempla la implementación de una serie de actividades fitosanitarias, tales como la eliminación total de plantas con síntomas, ya sea en huertos comerciales, viveros y traspatios, y la aspersión de insecticidas contra los vectores, como abamectina, imidacloprid y spiromesifen; y también se ha propuesto el control biológico. Aquí la importancia de que Citrus ichangensis sea resistente a esta plaga, ya que abre todo un horizonte de híbridos cítricos usando su genoma y poder controlar la plaga de HLB. La resistencia de C. ichangensis no se basa en la erradicación del patógeno, sino por modulaciones metabólicas para mantener su homeostasis, es decir, la planta es biológicamente resistente a esta bacteria.
Regresando al Yuzo, este forma parte de la cultura culinaria asiática y medicina herbolaria y con aplicaciones en cosmética y perfumería. Este fruto no se comercializa por su pulpa, ya que es muy ácida y escasa, sino por su cáscara y semillas, que son ricas en compuestos aromáticos, y cuyo aceite esencial se ha descrito como una mezcla de toronja, mandarina y limón. Actualmente el mayor productor y consumidor es Japón, seguido de China y Corea, pero también está siendo cultivado en España, Nueva Zelanda y Australia. El fruto oscila entre 5 y 10 cm de tamaño con una piel muy gruesa, arrugada y bastante irregular y con una apariencia entre limón y mandarina de color amarillo en su estado maduro. El exocarpio es la parte más importante económicamente por sus vesículas odoríficas fuentes del aceite esencial. El albedo es blanco y esponjoso con la alta cantidad de fibra dietética, principalmente pectinas y celulosa. El endocarpio se divide de 9 a 10 gajos mediante tabiques membranosos con poco jugo y muchas semillas de gran tamaño. La pulpa es de sabor muy ácida y amarga por lo que no se consume como jugo o en fresco, y se recolecta en su estado verde o amarillo, dependiendo de su uso.
A diferencia de los cítricos comunes, tiene una alta resistencia al frío, hasta -12°C en periodos cortos, es decir, resiste a las heladas y su cultivo puede distribuirse a nivel mundial donde no es común que los cítricos crezcan a estas temperaturas. Por otro lado, también tiene una alta tolerancia al calor, hasta los 41°C, aunque su temperatura ideal va de los 15-35°C. Necesita exposición total directa al sol durante al menos 6 horas al día. Requiere de un suelo bien drenado para que la raíz no se pudra con un pH de 5.5 a 6.5. Un árbol cultivado al aire libre produce de 15-20 kg de Yuzu.
Nutricionalmente, presenta una humedad menor a los otros cítricos, 83.8%. Su contenido de carbohidratos es muy alto, 13.3%, y con 1.8% de fibra dietética, y un alto valor calórico con respecto a otros cítricos, 61 kcal/100 g. Dentro de los bioactivos tenemos alta concentración de flavonoides, incluyendo hesperidina, naringina, nomilina, narirutina, tangeretina y nobiletina. Se ha mencionado que la naringina puede evitar la muerte celular y efectos neuro protectores, renales, diabéticos y cardiovasculares; la narirutina y la naringina poseen actividad contra ciertos cánceres; la nomilina también tiene actividad contra cánceres y se usa en formulaciones de insecticidas contra varias plagas; la tangeretina tiene aplicaciones en quimioterapia, además de antiinflamatorio; y la nobiletina es un neuro protector que puede ayudar contra enfermedades neurodegenerativas como Alzheimer y Parkinson.
Los aceites esenciales incluyen limoneno y pineno, propios de los cítricos, y de un aceite muy especial y único, conocido como YEO, yuzu essential oil, con un alto valor económico por su fragancia cítrica única.
La citricultura es un pilar económico a nivel mundial y México se considera el cuarto productor, abarcando el mercado de naranjas, mandarinas, toronjas, limas y limones. Estos frutales son producto de hibridaciones continuas. El Yuzu es un cítrico no explorado en México, pero con cualidades sensoriales y genotípicas únicas que podría tener una puerta abierta para su cultivo en tierras mexicanas.

























